Llevo desde el otro día pensando que no me gusta el final del blog. Si bien no cambiaría mucho de lo expuesto, sí que tengo en cuenta cuál era mi intención inicial al abrir la nueva etapa que supuso mi paso por este lugar.
Hace unos meses, cuando mi mundo se desmoronó, comencé un relato largo que se titulaba Diario de una Superviviente. Consistía en la historia de dos mujeres, ambas supervivientes, dos formas de enfrentarse a los hechos que le llevaron a tal situación. Parte de la primera historia la puse en mi otro lugar, y extractos de la siguiente, aquí. Por eso, y porque tengo todo el derecho a cambiar de forma, he decidido borrar el Fin y poner en su lugar el final de la segunda historia.
Agradezco a todos los que me han contestado por otros medios a Fin, ellos saben (aunque a algunos no les guste) que no volveré a escribir.
César, que no vaya a escribir no quiere decir que desaparezca de la red, si necesitas ayuda técnica ya sabes cómo ponerte en contacto conmigo. Y no, posiblemente nadie sea tan importante como para dejar de hacer lo que a una le gusta. La cuestión es que ya no encuentro sentido ni motivos para hacerlo. Es así de sencillo. Gracias por haber estado aquí.
Vida, te digo lo mismo que a César... y añado que siempre te leeré y animaré. Yo ya no tengo más que decir, quizás por eso dejo de exponer, es hora de pasar a las charlas con respuesta inmediata. Ya sabes dónde estaré...
... si logro volver del viaje que emprenderé mañana. Es un reto que me he propuesto, una situación de absoluta soledad, un viajar donde todo pudo ser. Será muy duro, pero lo hago totalmente consciente de lo que me espera. Por ahí me dicen que soy masoca y puede que tengan un pelín de razón. Pero es lo que hay.
Nos veremos por otros lares.
Un abrazo (para los que lo quieran)
Elu

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